Pioneros del libertinaje, parte 1

Varios son los personajes históricos que fueron tildados de licenciosos o pervertidos en su tiempo pero que gozaron del favor de las clases altas o formaron parte de círculos intelectuales. Artistas creadores de contenido pornográfico en unas épocas que, según nos han enseñado, la sexualidad era un tabú hermético cuyo disfrute estaba reservado a  degenerados e individuos de mentalidad infantil. O puede que nada más lejos de la realidad, pues las obras de estos artistas fueron bastante célebres en su época, fueron consumo habitual tanto del estrato social privilegiado como del humilde y han perdurado hasta nuestros días con fama y salud. Vamos a ver a unas cuantas personas, de las cuales ninguna vivió más allá del siglo XIX, que dieron rienda suelta a sus sensibilidades produciendo trabajos de mucha demanda y poco prestigio.

Giovanni Boccaccio (1313-1375)

Persona importante. Uno de los padres de la literatura italiana, humanista, hijo bastardo de un mercader y cercano a la corte del rey de Nápoles Roberto de Anjou. Escribió, entre otro montón de poemas y novelas, el famosísimo Decamerón, un compendio de cien relatos cortos y largos que, si bien no pueden definirse como estrictamente pornográficos, si contaban con escenas subidas de tono poco habituales en el siglo XIV.

Uno de esos relatos es la historia de Alibech, una inocente jovencita de catorce años que caminando por el desierto se encuentra con algunos ermitaños que la mandan a paseo porque temen caer en la tentación. Así se encuentra con Rústico, un santo varón confiado en su autocontrol que termina por caer en el pozo del deseo. Se desnuda él y la desnuda a ella. Alibech le pregunta a ver qué es eso que le sobresale y que ella no tiene, y Rústico le dice que es el diablo, y que hay que meterlo en el infierno. Y el muy truhán le dice que el infierno es lo que tiene la muchacha entre las piernas. Y de esa manera se dedican a meter al diablo en el infierno una y otra vez. Un listillo este Rústico.


Giovanni Carapán Boccaccio. Wiki.


Pietro Aretino (1492-1556)

Otro italiano, escritor satírico, de teatro y poesía que gozó del mecenazgo de Agostino Chigi, un rico banquero que tenía también en nómina a un tal Rafael. Se hizo famoso por escribir un panfleto satirizando la muerte del elefante Hanno, mascota del papa León X. Fue un tío polémico que centró sus ácidas burlas en la Curia Vaticana y la clase política. Nunca ocultó su homosexualidad y llegó a chantajear a algunos hombres que buscaron consuelo sexual entre sus brazos. Escribió los Sonetos Lujuriosos, inspirados en los grabados pornográficos de Marcantonio Raimondi, y varias comedias eróticas. Hizo multitud de enemigos en vida y murió de un ataque de risa. Seguramente de una apoplejía, pero de un ataque de risa es mejor.


Aretino era un malandrín. Wiki.


Nicolas Chorier (1612-1692)

Abogado, escritor e historiador francés. Famoso, sobre todo, por ser el autor probado de La academia de las damas, una obra formada por una serie de diálogos entre Tullia, una mujer de 26 años, y su pequeña prima Ottavia. Tullia es la responsable de la iniciación sexual de Ottavia, y llega a decirle: “tu madre me ha pedido que te revele los misteriosos secretos del lecho conyugal y que te enseñe lo que has de hacer con tu marido, así como lo que tu marido ha de hacer contigo, acariciando estas pequeñas cosas que tanto inflaman la pasión de los hombres. Esta noche, para que pueda enseñarte todo esto con libertad, dormiremos juntas en mi cama, a la que me gustaría referirme como el más suave lazo de Venus”. Los siete diálogos, como dice la despierta Tullia, se centran en diversos misterios. Entre ellos la iniciación al matrimonio, el amor lésbico, la anatomía del sexo, los placeres del coito, el amor en grupo o la historia de la lascivia.

Era demasiado feo como para poner una foto suya.


John Wilmot (1647-1680)

Fue el segundo conde de Rochester y ese título tan chulo no se gana solo por herencia. Bueno, puede que sí, pero mirad qué porte tenía el individuo, qué mirada pasota, qué control de la situación, qué carisma.

John Wilmot pasando de tu culo. Wikipedia.


Murió a los 33 años por complicaciones derivadas de la sífilis, el mal internacional. Fue poeta y asiduo a la corte del rey Carlos II de Inglaterra, y muy conocido por ser un borrachín, por su conducta disoluta, sus numerosos escarceos amorosos y por mirar a las chicas mordiéndose el labio y alzando las cejas con mucha rapidez. Fue el miembro más infame de la Merry Gang, o Banda Feliz (nombre épico), un grupo de ilustrados y bien posicionados granujas, veteranos del juego, bebedores empedernidos y mujeriegos sin solución, que incluía al mismísimo rey.

Su obra es diversa en género, forma y contenido, y acostumbró a producirla en manuscritos en lugar de publicaciones oficiales, por lo que se estima que solo una porción ha llegado a nuestros días. Gran parte de su obra fue censurada en la púdica época victoriana, y ha sido siempre incluido entre los autores eróticos más famosos de Inglaterra. Su obra más célebre posiblemente sea Sodoma, o la quintaesencia del libertinaje.

Dentro de poco unos cuantos pioneros más.


¡Hasta pronto!

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